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HUMANISTA

Los procedimientos

Siempre llamó la atención de la prensa económica, acostumbrada a analizar a los grandes banqueros y empresarios, todas esas estrategias que trazaba Luis Valls para llevar a cabo su propio estilo de hacer banca y que situaron su banco en el primer puesto de varios prestigiosos rankings internacionales, año tras año, gracias a esa obsesión por el trabajo bien hecho.

No seguir las modas

En un artículo-obituario escrito por Miguel Ángel Valero en La Gaceta de los Negocios hacía referencia a estos procedimientos y los resumía para darlos a conocer a los lectores. En esta pieza periodística1, titulada “El no seguimiento de las modas como criterio de gestión”, decía literalmente:

“El presidente del Banco Popular explicó en doce frases las razones por las que el más pequeño de los grandes bancos españoles se había convertido en la entidad más rentable del mundo. La pregunta era tan insistente, que el presidente del Banco Popular, Luis Valls, optó por elaborar un documento, «Popular: causas de su éxito», que distribuyó entre periodistas financieros nacionales y extranjeros para explicar cómo el más pequeño de los grandes bancos españoles pudo situarse en el sitio de honor de la banca mundial”.

Popular: causas de su éxito

“¿El secreto?”, se pregunta el periodista. “Doce causas, según Luis Valls:

– Una, la comunicación: “La facilidad de comunicarnos entre nosotros, sin excesivos problemas de relación y trato“.

– Dos, la autogestión: “Delimitación de funciones, o sea, la gestión de los departamentos por sus propios directivos“.

– Tres, la motivación del personal, “en especial, la de los directivos jóvenes“.

– Cuatro, el control, “es decir, la idea generalizada de que los problemas no están fuera del control de la alta dirección“.

– La quinta clave del éxito del Banco Popular consiste en “la claridad de los objetivos, la sensación de que hay una política clara sobre la gestión del banco, capaz de superar las discrepancias internas y las divisiones“.

– Seis, “la inexistencia de escándalos financieros en los que encontrarse implicados o de negocios en los que quedar pillados“.

– Siete, “la no dependencia de dogmatismos: ni del crecimiento, ni del prestigio, ni de la ideología, ni del ranking de importancia, ni del amiguismo“.

– Ocho, “la gobernabilidad fácil por el tamaño” ya que “cada vez es más difícil manejar las organizaciones de gran dimensión“.

– Novena causa del éxito, “la valoración permanente de las consecuencias negativas, de las decisiones y de lo imprevisible de las crisis“.

– Diez, “la búsqueda del dato para el adecuado enfoque en la resolución de los problemas, sabiendo que la burocracia tiende siempre a ocultar los hechos y a oscurecer las informaciones“.

– Once, “el mantenimiento de la ventaja psicológica, de ser el pequeño de los grandes bancos”, lo que permite la organización “jugar con el factor permanente de no caer en la trampa de lo comparativo“.

– Y doce, “el no seguimiento de las modas, intelectuales o bancarias”.

“El presidente del Banco Popular”, concluye el periodista, “argumentaba en este documento sobre las causas del éxito de la entidad que en banca es más fácil copiar a los colegas que llegar a un acuerdo con ellos pero, en sus propias palabras, lo peligroso es, en todo caso, tratar de imitarles“.

Bibliografía

(1) Apoyo “El no seguimiento de las modas como criterio de gestión”, incluido en el artículo La última partida contra Skimmerhorn, de Miguel Ángel Valero, publicado en la Gaceta de los Negocios (27/02/2006)

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